"El día D", desenlace
La batalla de Normandía
13-nov-2009
Miguel Ángel Jiménez Guerra
Este artículo continua el estudio del desembarco de Normandía a través del libro de Antony Beevor. Su primera parte está aquí.
La batalla de Normandía
En el sector británico, la acumulación de divisiones acorazadas de las SS y las indecisiones del vanidoso y sobrevalorado general Montgomery hicieron que el frente estuviera prácticamente estabilizado durante semanas. Beevor hace hincapié en el brutal bombardeo de Caén, en el que murieron cientos de civiles y prácticamente ningún soldado alemán. Solo sirvió para que los nazis pudieran parapetase mejor tras sus ruinas.
En la zona de los estadounidenses, aunque con menos tropas alemanas en la defensa, los americanos se encontraron con un enemigo inesperado: el bocage, unos inmensos setos propios de la región que constituían formidables posiciones defensivas. Fue en esta zona donde se produjo la decisiva ruptura del frente (operación Cobra), lográndose posteriormente el cerco de un buen número de soldados alemanes en la bolsa de Falaise, que a la postre resultaría decisiva en el avance hacia París.
Si bien para los generales el reto es ganar batallas mediante la estrategia en los mapas, para el soldado individual la cuestión se reduce a vivir o morir mediante la mera suerte. Beevor es un maestro en transmitirnos las sensaciones del soldado en medio de la batalla, los horrores que le podía tocar sufrir: un balazo, pisar una mina (las había de las llamadas "castradoras", que saltaban hasta el abdomen al ser pisada), caer víctima de la artillería, abrasado por un lanzallamas... Muchos soldados simplemente no resistían la presión y causaban baja psicológica.
En buena parte de la tropa el espíritu combativo era nulo y los errores de los altos mandos no hacían sino acentuar la situación. Debido a la gran cantidad de bajas, se daban situaciones de reemplazos que apenas habían sido entrenados como soldados de infantería. Sus propios oficiales les recibían diciéndoles que su esperanza de vida era más o menos de tres semanas. El autor lo resume así:
"Normandía fue muy salvaje. Y también está el asunto de la muerte de prisioneros y las bajas psicológicas. (...) Cuando tienes a un soldado muy joven, que se enfrenta por primera vez al combate y se encuentra con explosiones por todos lados, es normal que esté desorientado. (...) Jamás diría que un soldado que se derrumba en mitad de la batalla es un cobarde, es una reacción muy humana" (El País, 5/09/09).
El sufrimiento de los civiles
La Segunda Guerra Mundial fue especialmente despiadada con la población civil y la batalla de Normandía no fue una excepción. En los primeros pueblos y ciudades liberados, la población raramente salió a recibir a sus liberadores. El impacto de ver sus viviendas en ruinas y el miedo al regreso de los alemanes eran sentimientos demasiado fuertes. El asunto de las bajas civiles de esta operación es un aspecto poco estudiado, en el que Beevor pone especial énfasis, pues murieron varios miles de franceses inocentes atrapados entre dos fuegos, cuando no en represalias de los nazis tras las acciones de la Resistencia.
Normandía fue la región mártir, destruida para que se pudiera salvar el resto de Francia, que tardó muchos años en recuperarse y en la que siguieron muriendo civiles debido a minas y bombas sin estallar. La gloria de la liberación de París la pagaron los normandos a un alto precio. También hay que señalar que la liberación desató una implacable oleada de venganzas dirigidas a los colaboracionistas y a las mujeres que habían tenido "trato horizontal" con los soldados alemanes. Cientos de ellas fueron rapadas, golpeadas y vejadas por sus propios vecinos.
Un libro altamente recomendable, ameno, iluminador de muchos aspectos inéditos de este episodio y sobre todo humanizador, lleno de escenas conmovedoras y a veces casi insoportables de concebir por parte del lector, al que se le transmite lo que significa estar presente en una batalla despiadada, en la que las reglas caballerescas de la guerra son anuladas casi totalmente de lado por uno y otro bando.
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"El día D", desenlace, publicado en
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